Combatir la pobreza con políticas públicas equitativas y con una inversión social adecuada y sostenida en el tiempo, especialmente en los sistemas de educación, salud pública y seguridad social. Transitando hacia una política de corte integral, estructural, y orientada a apoyar los esfuerzos del grupo familiar, la educación, la cultura, el deporte, la capacitación para el empleo y participación política, dentro de estrategias productivas solidarias que generen identidad, sentido de pertenencia y socialización e intercambio, en particular para niños, jóvenes y ancianos. Asimismo, el refuerzo de la cultura será una de las estrategias más sólida para enfrentar conflictos y contradicciones generados por los procesos de globalización y los intereses locales, regionales y nacionales. |